Con la llegada de Halloween, la calabaza vuelve a apoderarse de las cocinas y cafeterías. Pero esta vez, no como decoración o ingrediente de postres, sino como el elemento principal de una bebida que combina lo artesanal con lo saludable: el Cappuccino de Calabaza, una versión natural, cremosa y sin saborizantes artificiales del clásico café otoñal.
Inspirado en las tendencias de temporada que marcan las cafeterías del hemisferio norte, este cappuccino fusiona la suavidad y dulzor de la calabaza con la intensidad del espresso y la ligereza de una espuma de leche blanca. El resultado: una bebida aromática, reconfortante y perfecta para acompañar las tardes frías de octubre.
Más allá de su sabor, esta preparación destaca por su valor nutricional. La calabaza es rica en antioxidantes, fibra y betacarotenos, lo que la convierte en una opción natural y saludable para quienes buscan disfrutar del espíritu de Halloween sin excesos de azúcar ni aditivos.

La receta: cómo preparar tu propio Cappuccino de Calabaza en casa
Ingredientes (1 porción grande o 2 pequeñas):
- ½ taza de calabaza cocida (al vapor o al horno)
- ½ taza de leche caliente (entera o vegetal)
- 1 cucharadita de miel o azúcar rubia
- 1 pizca de canela en polvo
- 1 chorrito de esencia de vainilla
- 1 taza de café espresso o café fuerte
- ¼ taza de leche espumada (para la capa blanca superior)
- Opcional: nuez moscada o canela para decorar
Preparación:
- Cocina la calabaza hasta que esté suave y déjala enfriar.
- En una licuadora, mezcla la calabaza con la leche caliente, la miel, la canela y la vainilla.
- Licúa hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Calienta la mezcla a fuego bajo para intensificar su sabor.
- Prepara un espresso o un café fuerte y viértelo en una taza.
- Agrega la mezcla de calabaza y mezcla suavemente.
- Espuma un poco de leche (entera o vegetal) y colócala encima para lograr la clásica capa blanca.
- Decora con un toque de canela o nuez moscada.
Cada sorbo de este cappuccino encierra la esencia del otoño: calidez, color y un toque de nostalgia. Ideal para compartir, fotografiar o simplemente disfrutar con calma.
Porque este Halloween, más que un disfraz o una calabaza tallada, lo que realmente conquista es el sabor.
