En la reposteria casera, algunos metodos tradicionales continuan demostrando su eficacia pese al paso del tiempo. Uno de ellos es un sencillo truco utilizado por generaciones para evitar que los kekitos se engrasen o que la base de este se queme durante el horneado.
La técnica consiste en colocar una fina capa de arroz crudo en la base del molde antes de añadir los pirotines con la mezcla. Este recurso, transmitido tradicionalmente de abuelas a nietos, funciona porque el arroz actúa como una barrera que absorbe parte del calor y la humedad que se concentran en la parte inferior del molde. Gracias a ello, los kekitos mantienen su color y textura original, sin manchas de grasa,conservan una base más uniforme y libre de quemaduras.
Además de ser un método económico y accesible, este tip destaca por su simplicidad: no requiere herramientas adicionales ni técnicas avanzadas, solo el uso correcto del arroz como aislante natural. Su vigencia se explica por los resultados consistentes que ofrece, convirtiéndose en un recurso confiable para quienes buscan mejorar la presentación y calidad de sus preparaciones.

Este tipo de prácticas tradicionales continúa despertando interés entre los entusiastas de la pastelería casera, quienes encuentran en estos consejos una forma sencilla de obtener acabados más profesionales sin complicar el proceso de horneado.
