Lun. Nov 24th, 2025

En un contexto donde los emprendimientos gastronómicos continúan creciendo, especialmente en el rubro de la pastelería artesanal, especialistas coinciden en que iniciar con una estrategia clara puede marcar la diferencia entre un negocio sostenible y uno que se diluye en el camino. En esa línea, se resaltan tres recomendaciones esenciales para quienes desean comenzar en el mundo de los postres.

La primera clave es apostar por una carta reducida y especializada. Los emprendedores suelen caer en el error de ofrecer demasiadas opciones desde el inicio; sin embargo, una selección pequeña y bien ejecutada permite garantizar calidad, consistencia y un mejor control operativo. “Pocos postres, pero perfectos” es la consigna que resume este enfoque. Como se dice comúnmente, “quien mucho abarca, poco aprieta”.

El segundo punto crítico es el costeo real y completo de los productos. Muchos negocios fracasan porque no contemplan todos los gastos involucrados en la producción. Desde los insumos básicos hasta elementos menos evidentes como luz, agua, mano de obra, empaques, papel o stickers, cada detalle debe ser registrado y valorizado. La falta de un costeo adecuado lleva, en muchos casos, a perder dinero sin notarlo, o incluso a trabajar sin obtener una ganancia real.

Finalmente, la tercera recomendación apunta a la presencia estratégica en redes sociales. En un mercado donde la visibilidad lo es todo, confiar únicamente en el boca a boca ya no es suficiente. Estar presente, generar contenido de valor y construir una identidad digital permite que la marca crezca, conecte y compita en un entorno cada vez más dinámico.

En resumen, una carta clara, costos transparentes y una estrategia digital intencional conforman la base para iniciar un emprendimiento de postres con mayores posibilidades de éxito en el competitivo mercado actual.