En cada cucharada de mazamorra morada hay historia, color y cariño. Este postre, tan nuestro como el maíz que lo inspira, es más que una receta: es una tradición que se sirve en vaso y se comparte en familia.
La base es simple pero poderosa: maíz morado, frutas frescas como piña y manzana, especias como canela y clavo de olor, y el toque final de maicena que le da esa textura suave y brillante. Al hervir, el aroma invade la cocina y despierta recuerdos de fiestas, meriendas escolares y tardes con la abuela.
En “Cuchara libre” creemos que los postres no solo se comen, se cuentan. Por eso, esta mazamorra no solo pinta la mesa de violeta, también pinta sonrisas. Es perfecta para preparar en casa, grabar en video y compartir con quienes aún no conocen el sabor profundo del Perú.
¿Ya la probaste? Porque aquí, cada postre tiene una historia… y esta empieza con maíz morado.
